martes, 12 de abril de 2016

El artista, su renuncia a ser persona y de como casi se muere mi papá.

Lunes 11 de abril 2016.

21:30 Hrs.

-Vamos a cenar- me dice, y yo acepto porque en verdad tengo mucha hambre, quedamos de vernos en Vallarta y Chapultepec, a unas cuadras de mi casa, llego 10 minutos tarde, tuve que ir a terminar unos pendientes a mi trabajo que afortunadamente también esta a unas cuadras de ahí, primero vamos por su amiga que también es mi amiga a su trabajo, para ir a cenar los 3 ¿Porque no? Somos amigos, llegamos y platicamos un rato, él tiene algo que hacer en el facebook y ella lo regaña y a mi algo me comienza a suceder, un hormigueo en el pecho como un mal presentimiento.
caminamos hacia calle Libertad porque hemos decidido que la mejor opción son unas crepas, de repente alguien dice algo de una cerveza y a los tres se nos iluminan los ojos, con este calor una chela estaría espectacular, comenzamos a discutir si nos quedamos a las crepas o vamos a un bar cercano, saco el celular, tengo 3 llamadas perdidas, una de mi mejor amigo y otras 2 de un numero desconocido (el hormigueo en el pecho sigue) decido llamarle primero a mi mejor amigo porque obvio al ser mi mejor amigo tiene prioridad sobre cualquier otro numero, ademas el otro numero comienza con 44, señal que no es de aquí y seguramente será del banco o de alguna otra deuda que tengo, hace unos días me llamaron que me retrase con el pago de la tarjeta y seguro será una llamada para darle seguimiento a eso. Mi mejor amigo me responde y le digo que tengo otras 2 llamadas perdidas (el hormigueo en el pecho sigue).
-¿Borraste otra vez a misifus? tal vez es él- dice mi amigo -¿Sabes algo?- le pregunto -hace un rato me escribió -Entonces tal vez es él- contesta, yo sé que no, porque no he borrado su numero y bueno si hubiese sido misifus tal vez lo llamo a él primero que a mi mejor amigo (el hormigueo sigue). Cuelgo con mi mejor amigo y me dispongo a seguir con la discusión de la noche, chelas o crepas (el hormigueo no para) decido llamar al numero desconocido, tal vez no sea la tarjeta, tal vez si sea misifus.

-Óscar soy tu tía Laura- me dice una voz femenina al otro lado del teléfono la cual inmediatamente identifico como mi tía Laura -Tu papá sufrió un infarto, se lo llevaron a la cruz verde, está muy delicado, quiere verlos- Blackout.

Me despido de él y de mi amiga que es su amiga, les digo que mi padre se puso mal y salgo corriendo a casa por dinero, yo sé que es peligroso, mi papá sufre del corazón desde hace tiempo y la voz de mi tía no se escuchaba bien "Está muy delicado... quiere verlos" resuena en mi cabeza y mi lado fatalista inmediatamente piensa en que mi papá se quiere despedir, voy corriendo por chapultepec, cruzo La Paz, Libertad y ahí en Lopez Cotilla veo a mi ex caminando con otro chico y metidos en una platica que se miraba muy interesante, quiero detenerme y gritarle "Asahel mi papá se está muriendo y necesito que me abraces y me digas que todo estará bien" no lo hago ¿Quien me creo para arruinarle la cita del día?
Sigo corriendo, cruzo Vallarta, Pedro Moreno; pienso en mi mejor amigo heterosexual y en su coche que tal vez me puede prestar para llegar mas pronto a la cruz verde, lo voy a llamar "León necesito un paro, mi papá se está muriendo, prestame tu coche" tampoco lo hago ¿Quien me creo para preocuparlo con mis cosas? Ademas ya le choqué una vez el coche.
Doy vuelta en Morelos, llego a casa, mi roomie esta haciendo ejercicio de rehabilitación, quiero decirle "Amigo mi papá se esta muriendo, abrazame" Tampoco lo hago, suficiente tiene con su rehabilitación como para tener que aguantarme.
Agarro dinero, los cigarros y las llaves, suena mi teléfono -Estoy con tu papá, no vengas, hay mucha gente, pero estate atento al telefono, no sabemos que vaya a pasar, hay que prepararnos- Dice mi mamá del otro lado de la bocina, cuelgo con ella y quiero llamarle a mi mejor amigo "Gera, mi papá se está muriendo, ven a dormir conmigo y dime que todo estará bien" No lo hago, seguramente esta cansado y sufriendo de desamor ¿Para que lo preocupo más?
No hago caso a mi madre y pasada la media noche tomo un UBER, llego a cruz verde, esta delicado -Sigue infartado, neesitamos trasladarlo pero no hay lugares libres en cardiología en ningún hospital- Dicen los doctores.
Las horas pasan y ya no puedo estar ahí, tengo clase al día siguiente quiero llamar a mi trabajo "No voy a ir a dar clase, mi papá me necesita" No lo hago, no puedo hacerle perder el tiempo a un grupo de estudiantes que me regalan 2.5 horas de su día, que me creen y que dicen que soy buen maestro, ademas como buen maestro tengo que trabajar con lo que traiga, sin negarlo pero trasformándolo.

-Cualquier cosa me llaman, tendré el celular a la mano.

8:30 am. Mis alumnos calientan -Dejaré el cel prendido, estoy esperando una llamada- pasa la clase y no me han llamado, termino a las 10:30 está vez porque tengo ensayo, quiero llamarle a la productora y decirle "No iré al ensayo, mi papá se esta muriendo, ya le dieron otros 3 infartos, no lo han podido trasladar y tengo que ir a verlo" No lo hago, hay un equipo de trabajo que confía en mi, estrenamos el viernes y no puedo darme ese permiso, no sólo soy yo, es todo un equipo y un grupo de espectadores que ya compraron un boleto y esperan con ansia la obra, no sé si sea pendejismo, o responsabilidad o miedo.

Termina ese ensayo, más o menos le platico lo que sucede a mi maestra, me abraza y me dice "todo está bien" quiero que me siga abrazando llorar en su hombre y decirle "No, no esta bien, mi papá se esta muriendo y quería verme desde anoche y no lo he podido ver" me siento una mierda, soy un mal hijo, un artista muy profesional pero un muy, muy mal hijo, salgo de ese ensayo y corro a otro ensayo del montaje del director del DF. Misma situación, un grupo de personas que trabajan a marchas forzadas y yo no me puedo dar el lujo de faltar ¿Quién me creo, Peter Brook?

Le entrego mi teléfono al director "Estoy esperando una llamada de mi madre, por favor si llama, pásamela". Corre el ensayo y lo hago lo mejor que puedo, al final tomo el teléfono, 300 Whatsapps de mi familia, no tengo tiempo de leerlos todos pero entre mis tías, tíos, primos, hermanos, alcanzo a distinguir palabras como "Rezar", "Operación", "Alto riesgo" y un "Localicen a Óscar", le llamo a mi mamá:

-Lo van a intervenir quirurgicamente, es una operación muy delicada, puede que no la libre, ya firme los papeles de que estoy de acuerdo, no teníamos de otra, es nuestra última opción, la operación dura tres horas, reza para que todo salga bien-.

¿Cómo le recuerdo a mi madre que no creo en Dios en estos momentos? Y aun así,  las próximas 3 horas estaré rezando como el mas ferviente feligrés para que mi papá salga bien de la operación.
Tengo clase en media hora y por mi cabeza pasa el mismo pensamiento que de la clase de las 8 de la mañana.

Llego tarde a la clase, -Dejare el celular con sonido porque espero una llamada- Les digo a los alumnos y unos minutos después la llamada sucede -Se complicó, se van a extender más tiempo, si tienes un cirio cerca prendelo y reza un padre nuestro por tú papá- Eso me dice mi mamá y yo no lo hago, quiero decirle a los chicos "Perdón, mi papá se esta muriendo, me tengo que ir" pero no lo hago, no sé si sea responsabilidad, pendejismo o mucho miedo...

Se termina la clase, llamo a mi madre... Buzón de voz.
Llamo a mi hermana... Buzón de voz.
Llamo a mi tía... Buzón de voz.
Llamo a mi hermano... -Tuve que venirme a trabajar, no sé como esté mi papá-.

Soy el peor de los hijos, yo debía estar ahí.

Llego a casa, agarro los cigarros y dinero, timbra el celular, es mi mamá, siento el hormigueo en el corazón, presiento lo peor, lloro antes de contestar y recuerdo un texto de la obra que reestreno el viernes "... Soy demasiado joven para esto, los gestos del duelo, demasiado joven, demasiado sensible, sensible, delicado... detesto sufrir".

-Bueno-.

-La operación salió bien, pero dicen los doctores que se vienen las 72 horas más peligrosas, son cruciales, necesitan ver como responde, una operación al corazón es muy delicada, no dejes de rezar, ve a dormir ¿Puedes venir mañana a  las 6 a relevarme?

-Si-.

Mi pecho descansa, pero se siente incomodo, sigo pensando que soy un mal hijo, no he visto a mi papá y debí haber estado ahí, me vienen a la mente las palabras de mi maestra "Los actores somos unos hijos de puta" y tiene razón, estoy registrando todo lo que estoy sintiendo porque sé que en algún momento acudiré a estas sensaciones para algún personaje, asistí a todos mis ensayos, di todas mis clases y deje a mi padre en un hospital.

"Lo peor que se puede hacer con el dolor es desperdiciarlo" dice Guillermo Arriaga y aquí estoy escribiendo otro texto porque no tengo otra manera de sacar este dolor y esta confusión que tengo, necesito un buen abrazo desde hace 24 horas y no lo he pedido, no por pena, sino porque sé que al primer abrazo me pondré a llorar descontroladamente y echare a perder el trabajo de los demás en los ensayos, o en las clases.
No quiero abrir la válvula porque después soy de esos que les cuesta trabajo cerrarla y no quiero andar mendigueando que alguien más la cierre por mi, por eso escribo esto con lagrimas en los ojos y sin ganas de ir a ver mañana a mi papá, no porque no quiera verlo sino porque tengo miedo, miedo de que me pregunte "¿Dónde estabas, porque no habías venido?

Y entonces yo no sepa que responderle y me ponga a llorar.

3 comentarios:

Cynthia Sanchez dijo...

:O Querido Oz, se lo que es tener a tu familia en una situación llena de angustia, ansiedad, mucho miedo, sentir ese hormigueo en el pecho a todas horas que es el corazón sacudiéndose traicionando tu fuerza porque en cualquier momento puedes caer destrozado a llorar, pero por alguna cosa extraña y desconocida no lo haces y el día pasa desapercibido a tu dolor. OZ, TODO ESTARÁ BIEN ! Ve a ver a tu padre, él sentirá felicidad al verte, abrazalo, besalo y dile cuanto lo quieres, que eso es lo único que importa. Mañana serás un buen hijo que le dijo a su padre cuánto lo quería.
Te mando un fuerte abrazo pero estoy lejos así que a la chingada pide uno que es justo y necesario te aseguro que nadie te lo negará !!!

maria lorena ricaño gutierrez dijo...

Cuando te vea te voy a dar un abrazo con muchisisimo cariño!!!

Héctor Contreras dijo...

Leí con lágrimas en los ojos tu relato, justo como tú lo escribiste. Personalmente no creo que los actores sean unos hijos de puta. Quiero pensar que son como los médicos. Ellos tienen que hacer su piel dura ante el dolor y la pérdida porque todos los días se enfrentan a la muerte y si se permiten ser sensibles todo el tiempo terminarían destrozados. La mayor parte de las ocasiones eso los vuelve fríos y distantes pero les permite sobrevivir. Con los actores ocurre algo parecido. Viven de una u otra forma inmersos en las emociones de otros, de esos personajes que no son ellos mismos y que sin embargo viven bajo su piel. Vivir la una pérdida en la ficción durante mil representaciones NUNCA se compara a vivir una en la vida real. Ocultarse en las ocupaciones reales o inventadas es siempre una defensa ante el dolor, pero ese dolor si ha de llegar llegará y de nada servirá ocultarse. Jamás me atrevería a darte consejos personales ni a ti ni a nadie pero si puedo decirte mi experiencia personal. Yo perdí a mi padre en septiembre de 2004 en una muy MUY situación similar. Afortunadamente tú no lo has perdido. Fue operado de emergencia de lo que se suponía era una obstrucción intestinal que resultó ser cáncer en metástasis. Yo no asistí cuando lo internaron porque estaba buscando trabajo. Tenía entrevistas para conseguir empleo y eso era importante. Yo estaba seguro que todo iba a salir bien y así se lo dije a mi madre. Él falleció el 2 de septiembre de 2004 durante una huelga de médicos en el IMSS. Lo operó una joven médico que no tenía experiencia y, después nos enteramos, era su primera operación como médico responsable. Aún puedo recordar todas las sensaciones que mi cuerpo experimentó ese día y la tristeza me arrasa cada vez que lo hago. Odié al IMSS, a la enfermedad, a Dios a la médico que lo operó, lo odié a él por irse así... pero en realidad me odié a mi mismo por no haber estado ahí cuando se internó para darle un beso antes de que se fuera.