martes, 15 de diciembre de 2015

El recuento

Conversaciones viejas que revisas y te encuentras con cosas que te ponen a reflexionar... a recordar.

El bienamado tiende a creer
que el buenamor es por él
y que todo lo que él mencione
ha de llevar su nombre.

El buenamor no se esconde
en versos con sin sabores
y cuando lo necesita
lo mira al rostro y le grita.

El buenamor deja el saco
el bienamado se lo pone
pobre tonto el bienamado
que se sigue imaginando
que el buenamor aun le escribe
en su mirada pensando.

Al bienamado sin rostro
que idolatra al buen silencio
el buenamor le contesta:
"Si crees que para ti era
te equivocaste cual necio".

2012

lunes, 7 de diciembre de 2015

Una vuelta más al sol.

Lunes 7 de diciembre del 2015.

El pasado 5 de diciembre fue mi cumpleaños, fue un cumpleaños mágico, lleno de seres queridos y mejor aun de seres que me hacen sentir querido, agradezco a todos y cada uno de los que se tomaron la molestia para darme un regalo, un abrazo, una llamada, un mensaje, una publicación, para los que fueron a bailar conmigo y para todos los que les cruce el pensamiento este sábado pasado, debería ser yo el que los felicitara a ustedes por aguantarme y quererme un año más, sé que a veces no es fácil, pero de verdad intento mejorar cada día, todos los días.

Recuento rápido de la última vuelta al sol.

- Un año de INART y seguimos creciendo.

- ¿Dónde está Isabela? primer montaje para la primera infancia en Jalisco, segundo a nivel nacional, una lucha artística y social por hacer visible a un sector de la población que parece estar en el olvido. 

- Representante mexicano en el Festival Internacional de teatro para Jóvenes Audiencias SCHÄXPIR en Linz, Austria. 

- Tom en la Granja, proyecto buscado desde hace 2 años que por fin vio la luz, con un tema que me mueve, necesario y oportuno, junto con ¿Dónde está Isabela? los montajes más importantes en mi etapa actoral, los que me hicieron descubrir mis polos emocionales y energéticos totalmente opuestos. 

- Cambio de residencia, por fin después de 27 años tengo un cuarto para mi sólo, sin compartirlo con nadie. 

- "Soltero si, pero no virgen, ¿Que porque lo hago? ¿No lo ve usted? estoy envejeciendo, ya perdí la esperanza de casarme y prefiero una que otra cicatriz a tener la memoria como un cofre vacío". Diría Rosario Castellanos.
- Ya me acostumbre a que me dejen en visto y ya casi no me duele (gran logro de problemas posmodernos).
- Si, me estoy haciendo posmo.

- Me esta dando la crisis de los 30 y me faltan 3 años. 

- Ya quiero tener 28.
- Quiero seguir escribiendo, que el fin del mundo me pille bailando, quiero más teatro, más docencia, mas crecimiento y más amor y es que la clave es el amor, hay que vivir con amor, dar amor, sentir amor y si, hacer mucho mucho el amor. 

domingo, 11 de octubre de 2015

Perhaps... Perhaps...

Por un lado leo que Mercurio esta en no sé que, haciendo no se donde.
Por otro lado leo que el 2015 es el año de los ciclos.
Por otro lado leo que octubre vuelve a declararle la guerra a las relaciones amorosas.
Por aquel lado mi mejor amigo se queja de su vida.
Por este lado uno de mis ex me escribe como si supiera que algo se tronó.

Pero dentro, dentro del tórax y de la piel y debajo del musculo y la grasa algo se encendió y estoy bien, tan bien que se me vienen los "tal vez...", "los quizá si..." y un montón de cosas parecidas, pero no, mi tiempo es mi tiempo y mi vida sólo es mía y el error fue decirle que tenia mi corazón porque no era cierto, mi corazón siempre fue mio y siempre será así.

Se lo mostré, cierto.
Se lo compartí, cierto.
Lo tocó, cierto.

Y yo no le debo nada y yo no lo voy a lastimar y no es mi responsabilidad y no estoy dispuesto a conformarme con una felicidad que no siento plena, porque yo merezco ser feliz, merezco toda la felicidad del mundo a mis pies y merezco compartirla con alguien que también tenga toda la felicidad del mundo a sus pies.

No quiero estar con alguien incompleto, con alguien que me ponga (incluso en contra de mi voluntad) la responsabilidad de hacerlo feliz, no, no, no.

Y es que de verdad nunca me cansaré de decirlo, yo no valgo la pena... yo valgo la alegría.

lunes, 6 de julio de 2015

Un susurro parisino.

Estoy sentado en un cafecito muy rustico, muy francés y muy caro en Montmartre, observo alrededor y entiendo porque de entre todo París, Dalí eligió Montmartre para vivir, también era un referente de Picasso y de muchos otros artistas que pasaron por aquí, hoy me toco a mi.

Pienso que esto es Paris, este es el París que por lo menos siempre ha estado en mi cabeza, con los pintores en las calles, los músicos y su acordeón tocando “La vie on rose” el humo del tabaco invadiendo los callejones, el olor a vino, café y Channel número 5.

Pienso que estoy bien aquí, que aquí podría quedarme toda la vida y entregarme a este lugar, pero después pienso que no.  “Si encuentras una buena razón para quedarte, no vuelvas” reza uno de los mandamientos de las brujas y mi mandamiento personal reza “Me quedo donde tú estés”.

El día que partí me escribiste en un papel que tengo tú corazón, que regresara para devolvértelo, pienso, que si sigues vivo y si aún sientes una locomotora en el pecho…  es porque tú tienes el mío, y así vivimos, latiendo cada uno con el corazón del otro porque tal vez eso es el amor mi-amor, porque tal vez el amor es caminar por París buscando un buen regalo de cumpleaños y no encontrar nada, no encuentro nada que pueda reflejar lo mucho que te amo y lo triste que estoy de no estar completo contigo.

Un texto no es un buen regalo de cumpleaños, un texto no es un buen regalo de cumpleaños, me repito con los dedos en la computadora, lo sé, pero no tengo nada más, no ahora, no tengo nada que llevarte para compensar mi ausencia y sin embargo aquí estoy, en una mesa de un restaurante caro de Montmartre, con una crepa de nuttela y philadelphia y un té chai (porque tú no puedes tomar café) y antes de comer la crepa cierro los ojos y en un susurrito muy bajito casi imperceptible, de esos que se pierden entre el acordeón, el francés y los poetas callejeros te canto el feliz cumpleaños porque tal vez esto es el amor y así con todo mi amor espero que un aire parisino te lleve el susurro a donde estas y ahí mientras caminas hacia no sé dónde a ver a no sé quién se te estampe en la cara y escuches un susurrito muy bajito casi imperceptible que te canta “Estas son las mañanitas que cantaba el rey David, a los novios más bonitos se las cantamos aquí, despierta mi amor despierta, mira que ya amaneció, ya los pajaritos cantan, la luna ya se metió”.


Je t'aime moun amour, je t'aime.

sábado, 16 de mayo de 2015

Ante los ojos de la comunidad teatral tapatía.


¿Comunidad teatral tapatía?

Me encuentro triste y confundido, no puedo negar que esta ha sido una de las mejores semanas de mi vida en cuanto a lo que refiere al quehacer teatral y a mi dedicación por lo que hago, sin embargo algo no anda bien.

Es triste que tenga que venir gente de otras latitudes a decirte que lo que haces es bueno, que tu búsqueda vale y que el empeño que le pones a las cosas se nota.

Junto con mis hermanos no sanguíneos me dispuse a formar un colectivo, tiempo después a ofrecerle a la comunidad tapatía una opción en cuanto a la educación artística, específicamente la escénica, creando una escuela que forme actores profesionales y no de esos que no tienen un compromiso con el oficio.

Cuando comenzamos a caminar con este proyecto yo soñaba con crear un espacio del cual la comunidad teatral pudiera echar mano, soñaba con que el instituto que a mi y a los míos nos ha costado sudor, lagrimas y sangre fuera visto como una lucha independiente, como un acto revolucionario para defender la cultura de nuestro estado y nuestro país porque seamos sinceros, los actores no somos necesarios y por eso me parece que dedicarnos a esto es un acto revolucionario. 

Reflexionaba con una de esas personas a las que nosotros decidimos nombrarlos como "mejores amigos" sobre lo que se dice y lo que se hace.

No puedo evitar sentirme muy triste al saber que personas de mi misma comunidad, colegas a los cuales saludo con gusto cuando nos encontramos por la calle y más frecuentemente en los teatros, compañeros de generación y "amigos" intentan desprestigiar una labor que tanto trabajo nos ha constado y que hemos realizado con el corazón en la mano. Es triste enterarse que nos llamen caciques, lame huevos, rateros, que digan que intentamos crear un monopolio, que se diga que somos beneficiados del favoritismo, que se nos tache de fantoches y de deshonestos.
Y después de hablar de nosotros con otros colegas se atreven a decirnos "Me encantaría verte en mi montaje", "Estoy en temporada ¿Cuando vas a ir?", "Ojala vengas a mi obra y luego nos echamos una chela a ver que te pareció?".


Por otro lado también me enoja, me enoja mucho que esas mismas personas que tienen tantos huevos en la garganta al hablar y decir mentiras y estupideces, no sean lo suficientemente inteligentes y eticos como para acercarse a informarse ¿Qué hacemos? y ¿Porque lo hacemos?.
No pretendo generar lastima ni mucho menos y no tengo porque entregar estados financieros sobre la institución que hemos decidido crear (yo si, no soy un servidor publico) y los que con gusto y valentía se han acercado a nosotros, saben lo que ha costado y sigue costando comenzar y mantener este sueño.


No se si sea envidia, odio o mero pendejismo, pero me parece absurdo que una comunidad que se supone busca crear un bien común, se ataque tan constantemente y de manera tan rapaz, se podrá decir que esta en nuestra naturaleza, que así somos los mexicanos y más los teatreros y mil y un cosas para justificar tan baja acción, pero de verdad me parece espeluznante, últimamente se  hace muy fácil abrir la boca y juzgar, cualquier montaje, cualquier ejercicio, cualquier acción. Tuve la oportunidad de tomar un taller con Jorge Dubatti y el mencionaba que el critico debe conocer lo que va a criticar, debe saber cual es la búsqueda del artista, ¿Qué ha hecho?, ¿Qué quiere explorar? y a partir de ahí entonces si, realizar una critica, abrir la boca, si no se hace este ejercicio entonces no estamos criticando, estamos atacando. 

Ya no quiero echar choro, si escribí todo esto es porque me gustaría que aquellos que se atreven a llamarme ratero, cacique y muchas otras de las pasadas menciones, me buscaran y me preguntaran sobre esas cosas que ellos mismos suponen.

¿En que momento dejamos de luchar por una causa común y nos dedicamos a luchar por destruir las causas de los demás? 

Muy enojado y decepcionado.
Oz.

martes, 24 de febrero de 2015

Tu nombre coma mis signos de puntuacio acento n punto

En algunas culturas orientales al nombre propio se le considera un mantra punto y aparte

Se dice que no hay nada ma acento s puro y poderoso que repetir en voz alta el propio nombre coma que sana coma que armoniza coma que conecta punto y aparte

Yo encontre acento un mantra ma acento s poderoso dos puntos

El nombre del ser amado punto y aparte


Yo repito su nombre en voz alta y me sano coma me armonizo coma me conecto punto Yo encontre acento en su nombre el amor coma la vileza coma la morada punto y aparte 

Embrujado coma su nombre es el lugar donde moran las brujas coma esas que hechizan con las manos coma la voz punto y aparte 

Fue hijo de Zeruya acento coma hermano de Abisai y de Joab coma sobrino de David punto su nombre se encontraba entre los treinta guerreros sobresalientes de David coma destacando coma de forma especial coma por ser muy veloz coma 

comillas Como una de las gacelas que esta acento n en el campo abierto comillas punto y aparte

El poderoso Abner le suplico acento dos veces que desistiera de su persecuci acento n coma y acabo acento atravesa acento ndole por el abdomen con el cuento pare acento ntesis la parte posterior de una lanza pare acento ntesis coma de modo que murio acento en el acto punto y aparte

En el nombre lleva la penitencia coma tan fugaz como gacela muere de la manera ma acento s vil punto y aparte

En su nombre hay Guerrero coma Morada y Vileza punto y aparte
Su nombre dos puntos combinacio acento n perfecta punto y aparte

Morada Vil punto y aparte

Guerrero que mora en lo vil punto y aparte

A punto Mora acento n  bajo coma despreciable y sin escru acento pulos punto y aparte

Su nombre coma mi mantra punto y aparte

Amor Vil coma mi amor vil punto y aparte

El amor donde quiero vivir punto y aparte

El guerrero donde quiero hacer morada punto y aparte

Tantas cosas bellas que podri acento a escribir con tu nombre y solo se me ocurrio acento escribirte esta punto y aparte

punto punto punto 

Es que es cuarto creciente punto y aparte

Te amo.


miércoles, 31 de diciembre de 2014

La jodida nota del autor.

Los desalmados es una depuración, una búsqueda, un encuentro entre la realidad y la ficción y un reencuentro con el pasado imaginario. 

Siempre me he considerado un autor rosa, cursi y altamente romántico. 
Por otro lado siempre me ha llamado la atención el relato erótico, plasmar en letras esas sensaciones físicas tan viscerales, y tan primitivas  me resultaba sumamente complicado y sumamente atractivo. 
Escribí los desalmados esperando encontrar una parte de mi que aun no exploraba, esperando modificar mis costumbres, mi métrica, mi poética, mi lenguaje. 

Siempre quise escribir un relato erótico, por lo pronto hice estos 8.

Juzgue usted mismo estimado lector, ojala alguno le provoque algo, aunque sea asco.

Si usted es católico de corazón, conservador por convicción, homofobico por imbécil o mocho por tapatío, mejor ni los lea, no le van a gustar. 

Los desalmados están acomodados del 8 al 1, pero en realidad comienzan con el 1 y terminan con el 8, bueno, en realidad comienzan con el que usted quiera y terminan de la misma manera.

Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia, no se ofenda y no se ponga el saco. 

Creo que nunca dejare de ser un autor rosa, cursi y altamente romántico, pero por lo menos ya sé que hasta las cosas más sucias, las puedo volver hermosas. 



Oz.

Los Desalmados Ocho.

El Maullido. 

Finalmente él.
El fantasma.
El León.
El Maullido.

Lo soñé, y lo conocí y me enamore como nunca creo pueda enamorarme de nadie más en toda mi vida.

Lo sé, sé que he dicho eso 7 veces anteriores, pero llega un día, en el que algo sucede, en el que te topas con unos ojos verdes, tristes, profundos y hermosos, unos ojos verdes que son capaces de anularlo todo.

Lo único que sabia de él, era que tenía los ojos verdes y un culo de sueño, blanco, lampiño, redondito, duro y mordible. Y nos citamos en una plaza, él llevaba un encargo para mi y yo llevaba todas las ganas de conocer al hombre con el que tengo la mayor afinidad del mundo, al hombre que descifró mi tatuaje con sólo verlo una vez, al hombre que también sufre de insoportable levedad del ser, al hombre que quería cogerme por el resto de mi vida.

Ahí estaba, sentado, en una banca verde que combinaba con sus ojos, chamarra de cuero, botas, jeans rotos, cabello despeinado, y un gatito en los brazos.

Jamas, me había enamorado a primera vista, jamas había sentido mariposas en el estomago por nadie, jamas había tenido una erección tan fuerte al sólo cruzar una mirada.

4 veces lo volví a ver.

Esta no es una historia de amor, ni un relato erótico.

Esta es una patética historia de como me enamore de un ser del cual aun me pregunto
¿Es real?

A él no le robe nada, ni siquiera un beso.
Él me robo el tiempo, el corazón, el aliento y el alma.

Yo por él ya no puedo escribir ninguna ridícula historia de amor.

Yo por él  también soy un desalmado.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Los Desalmados Siete

El Espíritu. 

El destino ya nos había presentado en otras ocasiones... o por lo menos eso dice.
Estábamos, de alguna extraña manera, destinados a estar juntos... o por lo menos eso dice.
Me ama... o por lo menos eso dice.
Sólo lo quiero para coger... o por lo menos eso dice.

Nuestro primer encuentro fue en un hotel barato cerca de Bellas Artes, yo estaba de visita y el estaba ahí por mi, dormimos juntos, desnudos, su espalda contra mi pecho y nuestros pies entrelazados, le bese las manos, le quería hacer el amor.

Lo conocía de antes,
de otras vidas,
de otros tiempos,
de otros mundos...
de twitter.

Pasó un largo tiempo de sólo vernos y querernos, tal vez nos queríamos más de lo que nos veíamos o tal vez sólo queríamos prolongar el momento.
Un día le dije,
"Terminé con él",
sonrió,
me quito la playera,
"No me hubieras dicho eso". 

Acto seguido se pego a mi cuello,
lo lamia,
con furia,
como si lo hubiera deseado desde hace muchas vidas,
bajo por mi traquea dando pequeñas succiones,
comenzó a besarme el pecho,
parecía que quería quedarse allí para siempre,
jugaba con mis pezones y eso me ponía loco,
me tocaba los brazos,
me acariciaba las piernas,
seguía chupando,
mi abdomen,
mis costillas,
mi pelvis,
pasaba su lengua por mis estrellas,
como si supiera de otras vidas que ese punto me pone sublime,
 yo estaba mojado,
empapado,
como si yo también hubiera estado esperando ese momento de otras vidas;
me quitó el cinturón,
me desabotono el pantalón.

-Espera.
- No.

Su lengua,
su bendita lengua jugando con mis testículos,
con mi entrepierna,
con mis ingles,
succionaba de uno en uno y eso me volvía mas loco,
recorrió con su lengua todo mi tronco,
vena
por
vena,
y yo me retorcía,
como si me estuviera exorcizando todas las vidas en las que no habíamos estado juntos,
llego a mi glande,
lo beso,
lo lamió.

Lo empuje -voltéate- le dije, lo tomé de los hombros, lo puse en cuatro, le lamí la nuca, los omóplatos, la espalda baja, el coxis, el culo. Sus nalgas, mordía sus nalgas y las arañaba como poseído por un espíritu que ansiaba salir, abría sus nalgas y metía mi lengua entre ellas, quería llegar al fondo con mi lengua y jugaba y mientras tanto el gemía, era una postal preciosa, yo sólo podía  ver sus hombros sobre sus nalgas y disfrutaba del sabor de tantas vidas que nos separaban, me hinqué, se la metí.

Terminé.
Terminó.
Terminamos.

- Nos la debíamos.
- De otras vidas.

No le he robado el alma.
Sigo en proceso.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Los Desalmados Seis.

El que no se mueve. 

A mi me gustaban sus ojos.
A mi me gustaban sus labios.
A mi me gustaban sus brazos.
A mi me gustaban sus manos.
A mi me encantaban sus nalgas.

A él no le gustaba mi cabello.
A él no le gustaban mis tatuajes.
A él no le gustaban mis manos.
A él no le gustaban mis orejas.
A él no le gustaba tanto.

Pero cogíamos "bien", el lo disfrutaba, siempre atrás, siempre arriba, siempre  adentro, siempre en un motel, un motel caro.

Muévete tú, tócame tú, él era el perfecto activo-pasivo. Arriba de mi, soplando mi nuca, gimiendo fuerte, la tiene grande, me dolía, pero aguantaba, por que me gustaba, me gustaban sus gemidos y sus gestos, me gustaba que apretara los labios y cerrara los ojos como si fuera un escape, me gustaba pensar que si él los abría y me miraba mientras me cogía se conventiria en piedra y creo que él pensaba algo similar, me gustaba que él no hiciera nada, que sólo se sentara en la cama y se pusiera el condón para que yo lo montara y brincara con su pene adentro, me gustaba sentir mis nalgas chocando en sus caderas y que de vez en cuando me besara la espalda, me gustaba que me apretara el culo, que me tomara de la cintura, que me acariciara el cuello, me gustaban sus axilas y a el le gustaba lamer las mías, me gustaba que me besara y me mordiera el labio inferior mientras me-penetraba-duro-a-manera-de-estacatos, me gustaba pasar mi lengua por todo su cuerpo y detenerme a lamer sus pies y que después me dijera "No mames nunca me habían hecho eso", me gustaba mamársela y acariciarle las nalgas al mismo tiempo y que después se viniera en mi boca y sentir su semen caliente y dulzón a manera de espuma bajar por mi garganta y que yo no dejara caer ni una sola gota, me encantaba ver su cara después de hacer esto porque era una mezcla de excitación e incredulidad, era una pelea entre su deseo y su moral y eso me encantaba, me encantaba verlo disfrutar del sexo más de lo que se lamentaba, me encantaba ver el momento en el que se venia adentro y abría los ojos y como en sus ojos se proyectaban al mismo tiempo el buen cristiano que debería ser y el depravado que estaba descubriendo el sexo bien hecho, porque si, yo lo hago muy bien.

Sólo una vez me dejo metersela, no fue agradable, ni para él, ni para mi, ni siquiera se me paro bien, no me excite, no vale la pena describirlo.

Me terminó. Nunca le gusté tanto.

Le robe el alma, aquí la tengo y ahora me la cojo yo.