La Boya.
Lo conocí en internet.
una semana después lo lleve a dormir a mi casa, yo ya vivía sólo y no tenia que entregarle cuentas a nadie, apenas haba pasado un año del "hippie" y mi alma seguía herida, mi corazón destrozado y mi cerebro atorado.
Y entonces llego él, con su cuerpo de niño y su cara dulce, con esos aretes en el rostro que le daban un aire más que de rudo, de tierno, un niño perdido, blanco, lampiño, hermoso, su miembro era lo único que comprobaba que ya era un hombre.
Lo bese, lo bese y lo abracé como nadie, quería colgarme de él para siempre, quería salvarme, necesitaba de alguien que me sacara del charco en el que me estaba hundiendo y llego el, se desnudó, me beso, me beso todo el cuerpo, me la chupo como nadie, la metía toda a su boca y se provocaba arcadas, las arcadas mas tiernas y al mismo tiempo las que me hacían sentir mas culpable, porque mientras el chupaba, yo pensaba en otro, mientras me besaba, yo pensaba en otro, mientras me lo cogía, si también, yo pensaba en otro.
Nos hicimos novios, más que por amor, por necesidad de saberme propiedad de alguien, ahora ya no creo en eso, pero en ese entonces me necesitaba saber que le pertenecía alguien y que alguien me pertenecía a mi, y él, él me pertenecía todo, sus pies, sus piernas, su cuello, su cabello despeinado, sus manos, su cintura, su verga y sus nalgas, nalgas que mordía a mi antojo, que apretaba y que dejaba rojas, sangrantes.
Una mañana, al despertar lo besé y lo besé como nunca porque justo acababa de soñar con el otro y quería, tontamente, materializarlo en él. Fue la primera vez que lo bese cerrando los ojos, fue la primera vez que me lo cogí con luz, lo puse en cuatro, me puse el condón, le escupí el culo y se la metí, un vaivén desenfrenado; yo hacia gala de mi condición de macho, de bestia, de maquina de testosterona, y sudaba, sudaba montones, y el gritaba y gemía y eso me calentaba más y le jalaba el cabello y gritaba más y le tapaba la boca y el gritaba más, y lo nalgueaba y el gritaba más y eso me ponía más y más caliente y el comenzó a clavarse sólo, comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás y yo hacia lo mismo, y la penetración era cada vez más intensa y más profunda y el se hizo hacia el frente y yo retrocedí y entonces le propine la metida más profunda y dolorosa de mi vida, primero porque yo no quería estar cogiendomelo a él, yo quería cogerme a otro, a ese otro con el que acababa de soñar y segundo porque algo trono, no fue el condón, no fue su corazón.
Sangre, sangre en mi abdomen, sangre en sus nalgas, sangre en el condón, sangre en el cuarto. Mi pene estaba roto, era como un castigo, un castigo por usarlo así, un castigo por usar a alguien como una boya.
No me arrepiento, lo necesitaba y el estaba ahí, él fue la victima, el fue el juego, la boya.
A él también le robe el alma y esa es la única que de vez en cuando al verla... todavía me remuerde en la conciencia.
domingo, 16 de noviembre de 2014
jueves, 13 de noviembre de 2014
Los Desalmados Dos.
El "Hippie"
Y comienzo diciendo que lo amé, que lo amé como nunca creí amar a nadie, que lo amé tanto que ya hace 7 años que se fue y aun lo pienso y hasta cierto punto le extraño.
Le escribí cartas, le jure adoración, le llame "El amor de mi vida".
Era "Hippie", iba al cine en pijama, le gustaba la manta y se movía por el mundo predicando "amor", a todo el mundo le daba amor, menos a mi.
Lo despedí en un árbol, lo enterré. Los regalos, la suerte, los discos, los libros, la ropa, los recuerdos, los llantos, el perdón, el rencor, todo.
Mi mamá me dijo "Lo extrañas tanto porque nunca te lo cogiste".
-Noviembre 10.
-3 días de novios
-La azotea de mi casa.
-Besos, muchos besos, su saliva me escaldaba, me partía los labios y me dejaba un picor en la garganta, nunca he probado saliva parecida, desde ese momento debí persuadir que sólo me haría daño, pero no me importo, me la bebí, me la bebí toda y me quemaba y no solo su saliva, su cuerpo, su velludo cuerpo; nunca me han gustado los velludos pero él... delgado, alto, ojos verdes y muy velludo; podía pasarme horas perdido en su pecho, su abdomen, sus nalgas, su verga que sólo conocí de vista. Tuve una erección, cada que me besaba tenia una erección, lo notó, me toco, "estas feliz" me dijo, -claro que estoy feliz cabrón, eres un sueño, eres mi sueño- pensé, se agacho se puso de rodillas, se lamió los labios con esa saliva escaldante, me beso por encima del pantalón, yo me volvía loco, me abrió el botón.
-Espera.
-¿Que?
-Aquí no, no así, no quiero que sea así, quiero que sea especial.
Lo hubiera dejado, hubiera permitido que me la mamara y le hubiera llenado la boca de semen, y hubiera deseado que mi semen le quemara la garganta y le escaldara la lengua de la misma manera en la que su saliva lo hacia con mi boca.
Hijo de mami, dos intentos de secuestro y niño de closet, nos veíamos 45 minutos a la semana, 30 minutos los martes y 15 los jueves, y yo aprovechaba porque el era "hippie" y sus pantalones estaban rotos, la mayoría de la entrepierna e íbamos al parque que estaba frente a su escuela en lo que su papá llegaba por él y yo metía mis dedos en su pantalón roto y sentía como aumentaba su temperatura y sentía crecer su pene entre mis dedos y sentía sus testículos velludos respondiendo al tacto de las yemas de mi dedo indice y mi dedo medio y a veces bajaba más los dedos y jugaba con su perineo y él se ponía loco y quería hacerlo ahí en el parque.
-Espera.
-¿Que?
-Aquí no, no así, no quiero que sea así, quiero que sea especial.
-5 de diciembre.
-Mi cumpleaños.
-La FIL.
"Te regalo 2 rosas una amarilla por tu cumpleaños, una roja porque te amo."
-24 de diciembre.
-Navidad.
-Mi casa sola.
-Le dije a mi mamá que iría con fulanito (su mejor amigo) a llevarle su regalo, tengo 10 minutos, vine a darte un abrazo y a decirte que te amo.
-Chupamela.
-¿Ahora?
-Es navidad, es especial.
Me la chupo, se pego cual becerro recién nacido a la ubre de su madre. yo lo veía, abajo, velludo, con su saliva escaldante escurriendo por mi falo,
-Ya vente, Ya vente.
-Celular.
-Mi mamá, me esta esperando.
-Beso en la boca, con precum y saliva escaldante.
- Te amo.
Terminamos en enero él "no estaba preparado para tener novio" dijo. "La situación en casa está difícil, ya les dije de nosotros" dijo. "Tu hermana y mi primo tienen un bebé juntos, nos seguiremos viendo, somos familia" dije. "Si, pero no ahora, tal vez algun día podamos regresar y amarnos otra vez" dijo. "Ojala". Dije.
7 años después, a veces sigo esperando ese día.
A él no le robé el alma, pero de cierto modo, él se quedo con la mía.
Y comienzo diciendo que lo amé, que lo amé como nunca creí amar a nadie, que lo amé tanto que ya hace 7 años que se fue y aun lo pienso y hasta cierto punto le extraño.
Le escribí cartas, le jure adoración, le llame "El amor de mi vida".
Era "Hippie", iba al cine en pijama, le gustaba la manta y se movía por el mundo predicando "amor", a todo el mundo le daba amor, menos a mi.
Lo despedí en un árbol, lo enterré. Los regalos, la suerte, los discos, los libros, la ropa, los recuerdos, los llantos, el perdón, el rencor, todo.
Mi mamá me dijo "Lo extrañas tanto porque nunca te lo cogiste".
-Noviembre 10.
-3 días de novios
-La azotea de mi casa.
-Besos, muchos besos, su saliva me escaldaba, me partía los labios y me dejaba un picor en la garganta, nunca he probado saliva parecida, desde ese momento debí persuadir que sólo me haría daño, pero no me importo, me la bebí, me la bebí toda y me quemaba y no solo su saliva, su cuerpo, su velludo cuerpo; nunca me han gustado los velludos pero él... delgado, alto, ojos verdes y muy velludo; podía pasarme horas perdido en su pecho, su abdomen, sus nalgas, su verga que sólo conocí de vista. Tuve una erección, cada que me besaba tenia una erección, lo notó, me toco, "estas feliz" me dijo, -claro que estoy feliz cabrón, eres un sueño, eres mi sueño- pensé, se agacho se puso de rodillas, se lamió los labios con esa saliva escaldante, me beso por encima del pantalón, yo me volvía loco, me abrió el botón.
-Espera.
-¿Que?
-Aquí no, no así, no quiero que sea así, quiero que sea especial.
PendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejo
Lo hubiera dejado, hubiera permitido que me la mamara y le hubiera llenado la boca de semen, y hubiera deseado que mi semen le quemara la garganta y le escaldara la lengua de la misma manera en la que su saliva lo hacia con mi boca.
Hijo de mami, dos intentos de secuestro y niño de closet, nos veíamos 45 minutos a la semana, 30 minutos los martes y 15 los jueves, y yo aprovechaba porque el era "hippie" y sus pantalones estaban rotos, la mayoría de la entrepierna e íbamos al parque que estaba frente a su escuela en lo que su papá llegaba por él y yo metía mis dedos en su pantalón roto y sentía como aumentaba su temperatura y sentía crecer su pene entre mis dedos y sentía sus testículos velludos respondiendo al tacto de las yemas de mi dedo indice y mi dedo medio y a veces bajaba más los dedos y jugaba con su perineo y él se ponía loco y quería hacerlo ahí en el parque.
-Espera.
-¿Que?
-Aquí no, no así, no quiero que sea así, quiero que sea especial.
PendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejo
-5 de diciembre.
-Mi cumpleaños.
-La FIL.
"Te regalo 2 rosas una amarilla por tu cumpleaños, una roja porque te amo."
YcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaíYcaí
-Navidad.
-Mi casa sola.
-Le dije a mi mamá que iría con fulanito (su mejor amigo) a llevarle su regalo, tengo 10 minutos, vine a darte un abrazo y a decirte que te amo.
-Chupamela.
-¿Ahora?
-Es navidad, es especial.
Me la chupo, se pego cual becerro recién nacido a la ubre de su madre. yo lo veía, abajo, velludo, con su saliva escaldante escurriendo por mi falo,
-Ya vente, Ya vente.
-Celular.
-Mi mamá, me esta esperando.
-Beso en la boca, con precum y saliva escaldante.
- Te amo.
Terminamos en enero él "no estaba preparado para tener novio" dijo. "La situación en casa está difícil, ya les dije de nosotros" dijo. "Tu hermana y mi primo tienen un bebé juntos, nos seguiremos viendo, somos familia" dije. "Si, pero no ahora, tal vez algun día podamos regresar y amarnos otra vez" dijo. "Ojala". Dije.
PendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejoPendejo
7 años después, a veces sigo esperando ese día.
A él no le robé el alma, pero de cierto modo, él se quedo con la mía.
martes, 11 de noviembre de 2014
Los Desalmados Uno.
La estrella del cine.
La primera vez que me enamore fue en una sala de cine.
El trabajaba ahí y yo también, él era el favorito, el típico lambiscon de los altos mandos, al que siempre le pagaban más y que siempre era elegido "Empleado del mes".
Y un día me lo cogí, salvajemente, en su casa, con su abuela en el cuarto de abajo, con unos condones SICO que me costaron 39 pesos y que justo había salido a comprar esa mañana porque la noche anterior me rogaba que se la metiera.
Me lo cogí un montón de veces, yo tenia 17 años y el 19, con el conocí el amor de cama, lo hicimos y lo hicimos y lo hicimos.
Y rompimos, fue en un bosque, estábamos solos, sólo él y yo en esa cabaña que olía a odio, a despedida y a desamor. El reclamaba que le había sido infiel y esta vez no estaba equivocado.
Nos gritamos, me pegó, le pegué, hubo sangre y cogimos.
Cogimos como nunca, con la rabia en los ojos, con la fuerza en las uñas y nos besábamos y nos mordíamos los labios porque queríamos destazarnos vivos, porque queríamos saber cual de los dos le haría mas daño al otro, y me encajó las uñas y no usé condón y se la metí duro y fuerte, no tuve consideración y él gritaba y yo le tapaba la boca y él me volvía a morder los labios y yo le quise arrancar la lengua y el ponía sus manos en mi pecho y me gritaba "Salte de mi, bestia, salte de mi" y a mi me valía madre y lo embestía, lo embestía como un búfalo joven que ataca al macho alfa para que sepa que ya no es él el que manda.
Y me volvió a besar y me escupía y las embestidas eran mas fuertes y las sensaciones mas extremas y ya no sabia si era mi sangre la que tenía en los labios o era la de él, una mezcla de saliva, sudor y sangre en la boca, el cuerpo adolorido, las uñas en la espalda y en las piernas.
Me vine, me vine adentro, chorros y chorros de semen ácido, agrio, semen lleno de odio, de vete a la verga, de "yo-ya-no-te-a-mo".
Y lloramos, lloramos los 2, como niños regañados por mamá, llorábamos cargados de sentimiento, conmovidos, destrozados, confundidos, poseídos y tristes, muy tristes. No llorábamos por las heridas ni los golpes, llorábamos al saber que esa tarde habíamos tenido la mejor cogida de nuestras vidas y aun así, ya no sentíamos nada.
La primera vez que me enamore fue en una sala de cine.
El trabajaba ahí y yo también, él era el favorito, el típico lambiscon de los altos mandos, al que siempre le pagaban más y que siempre era elegido "Empleado del mes".
Y un día me lo cogí, salvajemente, en su casa, con su abuela en el cuarto de abajo, con unos condones SICO que me costaron 39 pesos y que justo había salido a comprar esa mañana porque la noche anterior me rogaba que se la metiera.
Me lo cogí un montón de veces, yo tenia 17 años y el 19, con el conocí el amor de cama, lo hicimos y lo hicimos y lo hicimos.
Y rompimos, fue en un bosque, estábamos solos, sólo él y yo en esa cabaña que olía a odio, a despedida y a desamor. El reclamaba que le había sido infiel y esta vez no estaba equivocado.
Nos gritamos, me pegó, le pegué, hubo sangre y cogimos.
Cogimos como nunca, con la rabia en los ojos, con la fuerza en las uñas y nos besábamos y nos mordíamos los labios porque queríamos destazarnos vivos, porque queríamos saber cual de los dos le haría mas daño al otro, y me encajó las uñas y no usé condón y se la metí duro y fuerte, no tuve consideración y él gritaba y yo le tapaba la boca y él me volvía a morder los labios y yo le quise arrancar la lengua y el ponía sus manos en mi pecho y me gritaba "Salte de mi, bestia, salte de mi" y a mi me valía madre y lo embestía, lo embestía como un búfalo joven que ataca al macho alfa para que sepa que ya no es él el que manda.
Y me volvió a besar y me escupía y las embestidas eran mas fuertes y las sensaciones mas extremas y ya no sabia si era mi sangre la que tenía en los labios o era la de él, una mezcla de saliva, sudor y sangre en la boca, el cuerpo adolorido, las uñas en la espalda y en las piernas.
Me vine, me vine adentro, chorros y chorros de semen ácido, agrio, semen lleno de odio, de vete a la verga, de "yo-ya-no-te-a-mo".
Y lloramos, lloramos los 2, como niños regañados por mamá, llorábamos cargados de sentimiento, conmovidos, destrozados, confundidos, poseídos y tristes, muy tristes. No llorábamos por las heridas ni los golpes, llorábamos al saber que esa tarde habíamos tenido la mejor cogida de nuestras vidas y aun así, ya no sentíamos nada.
Ese día le quite el alma y me la cogí a ella también.
viernes, 7 de noviembre de 2014
No es tan difícil decir gracias.
Tuve un deseo.
Deseaba entrar en esa fiesta.
Con el mismo traje que hace un año.
Con el mismo corte de hace un año.
Con el mismo amigo que hace un año.
Tuve un deseo.
Dejarte frío.
Dejarte pasmado.
Dejarte.
Siempre recordabas tantas cosas, pero nunca recordaste ser agradecido y si, por eso rompimos.
Deseaba entrar en esa fiesta.
Con el mismo traje que hace un año.
Con el mismo corte de hace un año.
Con el mismo amigo que hace un año.
Tuve un deseo.
Dejarte frío.
Dejarte pasmado.
Dejarte.
Siempre recordabas tantas cosas, pero nunca recordaste ser agradecido y si, por eso rompimos.
jueves, 31 de julio de 2014
Otra vez es Leo.
"Con el alma en los labios te vengo a decir, si tú me quisieras como yo te quiero, por toda la vida no habría de quedar amor para nadie, ni en el mundo entero, ni sobre la tierra, ni abajo del mar..."
Otra vez es 31 de julio, otra vez es Leo, otra vez el Maullido...
martes, 24 de junio de 2014
"V" de "Vuelta"
Después de la ceguera, se caen las vendas. Las palabras contenidas después de tantos soles, de tantas lunas, por fin se acumulan nuevamente debajo del mentón y como sigo siendo un cobarde prefiero canalizarlas a mis dedos, por que aun no se me da eso de gritar, prefiero escribir y que la tinta salga, es una especie de limpia, un ritual que uno debería de hacer cada tanto cuanto tiempo.
Ahora suena Lana del Rey y no sé si sea casualidad o sólo una premonición pactada tiempo atrás.
No estoy triste, de hecho me sorprende escribir en este estado, la depuración casi siempre viene después de una mala experiencia, pero esta vez no. Esta vez no depuro, esta vez aprendo, capto, recibo, medito, asimilo, asumo, presento, valoro y transformo, todo eso, en la cantidad de tiempo que dura un parpadeo; uno de esos que te hacen soñar al ir caminando y que te provocan bailar en el transporte publico.
Reflexiono, reflexiono sobre ti, sobre mi, sobre él, sobre ellos, sobre los pasados, los presentes y los futuros intentando ubicar esta vez en donde estuvo el tropezón y en donde no volver a caer.
En la vida he tenido varios aprendizajes, varios gritos de guerra que no se me olvidan, que cicatrizan y que transformo en mantras sagrados que intentan proteger mi ser:
-Un error fatal es guardar solamente los días mas gratos y olvidar los demás.
-Las personas no son salvavidas.
-La felicidad de uno no siempre es la de dos.
-Nadie tiene derecho a quitarme las cinco de la tarde.
-Es de mala educación enamorarse sólo.
Esta vez no he terminado de concretar mi aprendizaje, creo que es un poco la combinación de todos los anteriores y un poco una nueva visión, una más madura. Han pasado 25 inviernos desde la primera vez que derrame una lagrima y eso mal que bien, te curte aunque como ya lo dije anteriormente, "lo que no me mata tampoco me está haciendo más fuerte".
Aquí estoy, una vez más, después de muchos ayeres y antes de muchos mañanas, visitando este espacio que de una u otra manera se transforma en mi "Caja de Pandora" y que a pesar de ser un gato cuido como un cerbero.
Finalmente pienso que el problema fue que nos enamoramos de nuestras flores y no de nuestras raíces, entonces cuando llego el otoño, ya no supimos que hacer.
Ahora suena Lana del Rey y no sé si sea casualidad o sólo una premonición pactada tiempo atrás.
No estoy triste, de hecho me sorprende escribir en este estado, la depuración casi siempre viene después de una mala experiencia, pero esta vez no. Esta vez no depuro, esta vez aprendo, capto, recibo, medito, asimilo, asumo, presento, valoro y transformo, todo eso, en la cantidad de tiempo que dura un parpadeo; uno de esos que te hacen soñar al ir caminando y que te provocan bailar en el transporte publico.
Reflexiono, reflexiono sobre ti, sobre mi, sobre él, sobre ellos, sobre los pasados, los presentes y los futuros intentando ubicar esta vez en donde estuvo el tropezón y en donde no volver a caer.
En la vida he tenido varios aprendizajes, varios gritos de guerra que no se me olvidan, que cicatrizan y que transformo en mantras sagrados que intentan proteger mi ser:
-Un error fatal es guardar solamente los días mas gratos y olvidar los demás.
-Las personas no son salvavidas.
-La felicidad de uno no siempre es la de dos.
-Nadie tiene derecho a quitarme las cinco de la tarde.
-Es de mala educación enamorarse sólo.
Esta vez no he terminado de concretar mi aprendizaje, creo que es un poco la combinación de todos los anteriores y un poco una nueva visión, una más madura. Han pasado 25 inviernos desde la primera vez que derrame una lagrima y eso mal que bien, te curte aunque como ya lo dije anteriormente, "lo que no me mata tampoco me está haciendo más fuerte".
Aquí estoy, una vez más, después de muchos ayeres y antes de muchos mañanas, visitando este espacio que de una u otra manera se transforma en mi "Caja de Pandora" y que a pesar de ser un gato cuido como un cerbero.
Finalmente pienso que el problema fue que nos enamoramos de nuestras flores y no de nuestras raíces, entonces cuando llego el otoño, ya no supimos que hacer.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Destinos Cruzados
"En el amor no se trata de contar los años que estemos juntos, sino de hacer que la felicidad que nos han dado hable por si sola."
Estoy listo ¿Y tú?
jueves, 7 de noviembre de 2013
Fugacidad.
Probar siempre es tentador,
pruebas sabores, olores, colores, texturas,
algunas grises, algunas duras.
Probar es fácil,
si te gusta te quedas,
si te disgusta te alejas.
En ocasiones pruebas veneno,
su sabor amargo resuena más en el alma que en el cuerpo,
te hace sentir miedo, estar alerta, desconfiar y dudar.
No es fácil comenzar de cero
cuando hay cicatrices de por medio.
No me escribas versos,
ni intentes hacer poesía,
no si después de cierta fecha se te olvida,
no intentes enamorarme con metáforas o en clave,
que sigo sin entender cuando la palabra es amable.
Dos cuerpos no pueden ocupar un mismo espacio,
y en tu morada aun hay residuos de pasado.
No lo tomes a mal, a veces creo que me he enamorado,
después te me olvido y todo pierde sentido,
cuando vuelves me enloqueces
pero no terminas de tenerme,
por una situación u otra
la oxitocina se te agota
y una vez mas te alejas
como esperando de otro lado respuesta.
No sé si soy cobarde
o si muero de tristeza,
no me escribas mas poemas porque ya no creo en las letras.
Escrito fugazmente un 3 de septiembre y encontrado para siempre un 7 de octubre.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Aquel que no veía
Él era un chico ocupado, de aquellos que se pasan el día trabajando, estudiando y deambulando por el mundo, de los que sonríen a la vida y se ocupan más que preocuparse, de los que son tan buenos que no podían ser solteros.
Aquel era un tipo raro, serio y reservado, de esos que se asustan fácil y se emocionan mucho, de los que piensan 10 veces antes de decir "me gustas".
Él se transformo.
Aquel... no vio.
Él se acercó, caminando se acercó, poco a poco se acercó, lentamente se acercó.
Aquel... no vio.
Él le enseña, que a pesar de haber vivido 24 años, aun le faltan muchas primeras veces, muchos primeros momentos.
Aquel... no vio.
Él lo miro, lo conmovió, lo sacudió, lo despertó, lo revivió, impactó, enseñó, tranquilizó.
Aquel... no vio.
Él, le devolvió las fuerzas, las ganas, la esperanza, aquello que aquel había olvidado, enterrado, arrancado, arrojado.
Aquel... no vio.
Y así, entre las vistas, las miradas, los ojos, las ganas, el tiempo, la paciencia, la fortuna, circunstancias, encuentros, casualidades y coincidencias comenzó a llover.
Llovía como una premonición, llovía como una bendición y si Dios existe estaba ahí, tomando fotos, llovía el y cielo y llovían los ojos de aquel.
Él, separo los labios, aquel abrió los ojos.
Aquel lo vio, vio esos ojos cafés, unos ojos cafés como nunca había visto. Y entonces comprendió, comprendido que esos ojos eran tan cafés, realmente tan cafés que derrochaban cafeína en sus miradas y aquel, finalmente carburó el porque las miradas de Él le quitan el sueño.
El sueño de aquel que no veía.
De aquel que no vio.
De aquel novio...
Aquel era un tipo raro, serio y reservado, de esos que se asustan fácil y se emocionan mucho, de los que piensan 10 veces antes de decir "me gustas".
Él se transformo.
Aquel... no vio.
Él se acercó, caminando se acercó, poco a poco se acercó, lentamente se acercó.
Aquel... no vio.
Él le enseña, que a pesar de haber vivido 24 años, aun le faltan muchas primeras veces, muchos primeros momentos.
Aquel... no vio.
Él lo miro, lo conmovió, lo sacudió, lo despertó, lo revivió, impactó, enseñó, tranquilizó.
Aquel... no vio.
Él, le devolvió las fuerzas, las ganas, la esperanza, aquello que aquel había olvidado, enterrado, arrancado, arrojado.
Aquel... no vio.
Y así, entre las vistas, las miradas, los ojos, las ganas, el tiempo, la paciencia, la fortuna, circunstancias, encuentros, casualidades y coincidencias comenzó a llover.
Llovía como una premonición, llovía como una bendición y si Dios existe estaba ahí, tomando fotos, llovía el y cielo y llovían los ojos de aquel.
Él, separo los labios, aquel abrió los ojos.
Aquel lo vio, vio esos ojos cafés, unos ojos cafés como nunca había visto. Y entonces comprendió, comprendido que esos ojos eran tan cafés, realmente tan cafés que derrochaban cafeína en sus miradas y aquel, finalmente carburó el porque las miradas de Él le quitan el sueño.
El sueño de aquel que no veía.
De aquel que no vio.
De aquel novio...
domingo, 1 de septiembre de 2013
¿En que puto momento?
¿En que puto momento las tres de la mañana se volvieron un martirio y a cambio la inspiración tuvo que comenzar a llegar a las 10 de la noche, los cigarros dejaron de ser satisfactorios y comenzaron a provocar asco, el café ocupo el lugar de la leche, los amigos de la vida se volvieron un recuerdo lejano y los colegas comenzaron a convertirse en amigos, los "amores de mi vida" se volvieron extraños con los cuales lo único que comparto son recuerdos y las ganas de no volvernos a mirar jamas, el enamoramiento dejo de ser a través de cartas y llamadas y se convirtió en imágenes y fotografías adulteradas, las citas dejaron de ser en el café y se volvieron bíblicas, la música dejo de bailarse toda la noche y se limito a acompañarme en trayectos de media hora en el transporte publico, los malentendidos dejaron de arreglarse hablando y ahora se arreglan con silencios y reclamos vía redes sociales, mi casa dejo de ser mi hogar y se volvió el lugar al que llego a dormir, mi papá es un hombre con el que coincido cada 3 meses y mi madre es la mujer que en la mañana me dice "que Dios te acompañe", en que momento mis hermanos crecieron y comenzaron a noviar, la comida dejo de servirse en la mesa y ahora se pide a domicilio, las vacaciones se limitan a tardes libres de domingo, el té chai latte caliente manzana canela dejo de existir y las caminatas por la tarde se esfumaron, en que momento me robaron las 5 de la tarde y mis ojos dejaron de brillar, en que momento mi vida giró y en que momento maté la esperanza, en que momento parece que me estanqué en una realidad que si bien no me mata, tampoco me hace mas fuerte?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)