martes, 11 de noviembre de 2014

Los Desalmados Uno.

La estrella del cine.

La primera vez que me enamore fue en una sala de cine.

El trabajaba ahí y yo también, él era el favorito, el típico lambiscon de los altos mandos, al que siempre le pagaban más y que siempre era elegido "Empleado del mes".

Y un día me lo cogí, salvajemente, en su casa, con su abuela en el cuarto de abajo, con unos condones SICO que me costaron 39 pesos y que justo había salido a comprar esa mañana porque la noche anterior me rogaba que se la metiera.

Me lo cogí un montón de veces, yo tenia 17 años y el 19, con el conocí el amor de cama, lo hicimos y lo hicimos y lo hicimos.

Y rompimos, fue en un bosque, estábamos solos, sólo él y yo en esa cabaña que olía a odio, a despedida y a desamor. El reclamaba que le había sido infiel y esta vez no estaba equivocado.

Nos gritamos, me pegó, le pegué, hubo sangre y cogimos.

Cogimos como nunca, con la rabia en los ojos, con la fuerza en las uñas y nos besábamos y nos mordíamos los labios porque queríamos destazarnos vivos, porque queríamos saber cual de los dos le haría mas daño al otro, y me encajó las uñas y no usé condón y se la metí duro y fuerte, no tuve consideración y él gritaba y yo le tapaba la boca y él me volvía a morder los labios y yo le quise arrancar la lengua y el ponía sus manos en mi pecho y me gritaba "Salte de mi, bestia, salte de mi" y a mi me valía madre y lo embestía, lo embestía como un búfalo joven que ataca al macho alfa para que sepa que ya no es él el que manda.

Y me volvió a besar y me escupía y las embestidas eran mas fuertes y las sensaciones mas extremas y ya no sabia si era mi sangre la que tenía en los labios o era la de él, una mezcla de saliva, sudor y sangre en la boca, el cuerpo adolorido, las uñas en la espalda y en las piernas.

Me vine, me vine adentro, chorros y chorros de semen ácido, agrio, semen lleno de odio, de vete a la verga, de "yo-ya-no-te-a-mo".

Y lloramos, lloramos los 2, como niños regañados por mamá, llorábamos cargados de sentimiento, conmovidos, destrozados, confundidos, poseídos y tristes, muy tristes. No llorábamos por las heridas ni los golpes, llorábamos al saber que esa tarde habíamos tenido la mejor cogida de nuestras vidas y aun así, ya no sentíamos nada.

Ese día le quite el alma y me la cogí a ella también. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

No es tan difícil decir gracias.

Tuve un deseo.
Deseaba entrar en esa fiesta.
Con el mismo traje que hace un año.
Con el mismo corte de hace un año.
Con el mismo amigo que hace un año.
Tuve un deseo.
Dejarte frío.
Dejarte pasmado.
Dejarte.

Siempre recordabas tantas cosas, pero nunca recordaste ser agradecido y si, por eso rompimos.

jueves, 31 de julio de 2014

Otra vez es Leo.

"Con el alma en los labios te vengo a decir, si tú me quisieras como yo te quiero, por toda la vida no habría de quedar amor para nadie, ni en el mundo entero, ni sobre la tierra, ni abajo del mar..."


Otra vez es 31 de julio, otra vez es Leo, otra vez el Maullido...  

martes, 24 de junio de 2014

"V" de "Vuelta"

Después de la ceguera, se caen las vendas. Las palabras contenidas después de tantos soles, de tantas lunas, por fin se acumulan nuevamente debajo del mentón y como sigo siendo un cobarde prefiero canalizarlas a mis dedos, por que aun no se me da eso de gritar, prefiero escribir y que la tinta salga, es una especie de limpia, un ritual que uno debería de hacer cada tanto cuanto tiempo.

Ahora suena Lana del Rey y no sé si sea casualidad o sólo una premonición pactada tiempo atrás.

No estoy triste, de hecho me sorprende escribir en este estado, la depuración casi siempre viene después de una mala experiencia, pero esta vez no. Esta vez no depuro, esta vez aprendo, capto, recibo, medito, asimilo, asumo, presento, valoro y transformo, todo eso,  en la cantidad de tiempo que dura un parpadeo; uno de esos que te hacen soñar al ir caminando y que te provocan bailar en el transporte publico.

Reflexiono, reflexiono sobre ti, sobre mi, sobre él, sobre ellos, sobre los pasados, los presentes y los futuros intentando ubicar esta vez en donde estuvo el tropezón y en donde no volver a caer.
En la vida he tenido varios aprendizajes, varios gritos de guerra que no se me olvidan, que cicatrizan y que transformo en mantras sagrados que intentan proteger mi ser:

-Un error fatal es guardar solamente los días mas gratos y olvidar los demás.
-Las personas no son salvavidas.
-La felicidad de uno no siempre es la de dos.
-Nadie tiene derecho a quitarme las cinco de la tarde.
-Es de mala educación enamorarse sólo.

Esta vez no he terminado de concretar mi aprendizaje, creo que es un poco la combinación de todos los anteriores y un poco una nueva visión, una más madura. Han pasado 25 inviernos desde la primera vez que derrame una lagrima y eso mal que bien, te curte aunque como ya lo dije anteriormente, "lo que no me mata tampoco me está haciendo más fuerte". 

Aquí estoy, una vez más, después de muchos ayeres y antes de muchos mañanas, visitando este espacio que de una u otra manera se transforma en mi "Caja de Pandora" y que a pesar de ser un gato cuido como un cerbero.

Finalmente pienso que el problema fue que nos enamoramos de nuestras flores y no de nuestras raíces, entonces cuando llego el otoño, ya no supimos que hacer.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Destinos Cruzados

"En el amor no se trata de contar los años que estemos juntos, sino de hacer que la felicidad que nos han dado hable por si sola."

Estoy listo ¿Y tú?

jueves, 7 de noviembre de 2013

Fugacidad.

Probar siempre es tentador, 
pruebas sabores, olores, colores, texturas, 
algunas grises, algunas duras. 

Probar es fácil, 
si te gusta te quedas, 
si te disgusta te alejas. 

En ocasiones pruebas veneno,
su sabor amargo resuena más en el alma que en el cuerpo, 
te hace sentir miedo, estar alerta, desconfiar y dudar. 

No es fácil comenzar de cero 
cuando hay cicatrices de por medio. 
No me escribas versos, 
ni intentes hacer poesía, 
no si después de cierta fecha se te olvida, 
no intentes enamorarme con metáforas o en clave, 
que sigo sin entender cuando la palabra es amable. 

Dos cuerpos no pueden ocupar un mismo espacio, 
y en tu morada aun hay residuos de pasado. 

No lo tomes a mal, a veces creo que me he enamorado, 
después te me olvido y todo pierde sentido, 
cuando vuelves me enloqueces 
pero no terminas de tenerme, 
por una situación u otra 
la oxitocina se te agota 
y una vez mas te alejas 
como esperando de otro lado respuesta. 

No sé si soy cobarde 
o si muero de tristeza, 
no me escribas mas poemas porque ya no creo en las letras.

Escrito fugazmente un 3 de septiembre y encontrado para siempre un 7 de octubre. 

miércoles, 30 de octubre de 2013

Aquel que no veía

Él era un chico ocupado, de aquellos que se pasan el día trabajando, estudiando y deambulando por el mundo, de los que sonríen a la vida y se ocupan más que preocuparse, de los que son tan buenos que no podían ser solteros.
Aquel era un tipo raro, serio y reservado, de esos que se asustan fácil y se emocionan mucho, de los que piensan 10 veces antes de decir "me gustas".

Él se transformo.
Aquel... no vio.

Él se acercó, caminando se acercó, poco a poco se acercó, lentamente se acercó.
Aquel... no vio.

Él le enseña, que a pesar de haber vivido 24 años, aun le faltan muchas primeras veces, muchos primeros momentos.
Aquel... no vio.

Él lo miro, lo conmovió, lo sacudió, lo despertó, lo revivió, impactó, enseñó, tranquilizó.
Aquel... no vio.

Él, le devolvió las fuerzas, las ganas, la esperanza, aquello que aquel había olvidado, enterrado, arrancado, arrojado.
Aquel... no vio.

Y así, entre las vistas, las miradas, los ojos, las ganas, el tiempo, la paciencia, la fortuna, circunstancias, encuentros, casualidades y coincidencias comenzó a llover.
Llovía como una premonición, llovía como una bendición y si Dios existe estaba ahí, tomando fotos, llovía el y cielo y llovían los ojos de aquel.

Él, separo los labios, aquel abrió los ojos.

Aquel lo vio, vio esos ojos cafés, unos ojos cafés como nunca había visto. Y entonces comprendió, comprendido que esos ojos eran tan cafés, realmente tan cafés que derrochaban cafeína en sus miradas y aquel,  finalmente carburó el porque las miradas de Él le quitan el sueño.

El sueño de aquel que no veía.
De aquel que no vio.
De aquel novio...

domingo, 1 de septiembre de 2013

¿En que puto momento?

¿En que puto momento las tres de la mañana se volvieron un martirio y a cambio la inspiración tuvo que comenzar a llegar a las 10 de la noche, los cigarros dejaron de ser satisfactorios y comenzaron a provocar asco, el café ocupo el lugar de la leche, los amigos de la vida se volvieron un recuerdo lejano y los colegas comenzaron a convertirse en amigos, los "amores de mi vida" se volvieron extraños con los cuales lo único que comparto son recuerdos y las ganas de no volvernos a mirar jamas, el enamoramiento dejo de ser a través de cartas y llamadas y se convirtió en imágenes y fotografías adulteradas, las citas dejaron de ser en el café y se volvieron bíblicas, la música dejo de bailarse toda la noche y se limito a acompañarme en trayectos de media hora en el transporte publico, los malentendidos dejaron de arreglarse hablando y ahora se arreglan con silencios y reclamos vía redes sociales, mi casa dejo de ser mi hogar y se volvió el lugar al que llego a dormir, mi papá es un hombre con el que coincido cada 3 meses y mi madre es la mujer que en la mañana me dice "que Dios te acompañe", en que momento mis hermanos crecieron y comenzaron a noviar, la comida dejo de servirse en la mesa y ahora se pide a domicilio, las vacaciones se limitan a tardes libres de domingo, el té chai latte caliente manzana canela dejo de existir y las caminatas por la tarde se esfumaron, en que momento me robaron las 5 de la tarde y mis ojos dejaron de brillar, en que momento mi vida giró y en que momento maté la esperanza,  en que momento parece que me estanqué en una realidad que si bien no  me mata, tampoco me hace mas fuerte?

miércoles, 31 de julio de 2013

Maullido de León

No sé porque el día de hoy te pensé tanto, seguramente tu cumpleaños, al recordarte me vino nostalgia y mis ojos llovieron, no sé porque, pero así fue.
Algo en mi cuerpo tiene a tu recuerdo impregnado, fijado, algo bonito, algo que no pudo ser, algo lleno de paroxismos, de mota, de gatos y de muchas otras cosas. No sé si yo marqué tu vida tanto como tu marcaste la mía, no sé siquiera si te importe haber marcado la mía, no sé siquiera si te acuerdas de mi.
Es estúpido tener 24 años y creer que se ha encontrado un alma gemela sólo por el hecho de que compartes gustos, maneras de pensar, miedos y hasta experiencias. Es estúpido enamorarse de unos ojos verdes que no saben ver hacia afuera, sino que siguen lamentándose por lo que les sucede dentro y por lo que ya quedo atrás. Es estúpido mirar en dirección a tu casa todas las noches para ver si te vuelvo a encontrar.
No sé porque te escribo, no sé porque te pienso.
Feliz vuelta al sol.
Oz.

"Me queman el corazón... mil emociones. Por fin tomo el control, llenándome de valor sigo adelante, al borde estoy..."

lunes, 8 de julio de 2013

Poesía de media noche.

¿Qué si me duele? un poco, te confieso
que me heriste a traición, mas por fortuna
tras el rapto de ira vino una
dulce resignación... pasó el acceso.

¿Sufrir? ¿Llorar? ¿Morir? ¿Quién piensa en eso?
El amor es un huésped que importuna,
mírame cómo estoy, ya sin ninguna
tristeza que decirte, dame un beso.

Así, muy bien, perdóname fui un loco,
tú me curaste -gracias-, y ya puedo
saber lo que imagino y lo que toco.

En la herida que hiciste, pon el dedo,
¿Qué si me duele? Sí, me duele un poco,
mas no mata el dolor... no tengas miedo...

Luis G. Urbina.